miércoles, 29 de octubre de 2008

My Godness, my Guiness

La primera vez que tengo tanto contacto con la Guiness, literalmente es en Dublin, ahora en mi viaje de 1 semana por UK. Que ciudad mas borracha... No wonder porque los Irishes tienen fama de ser borrachos y locos. A partir de las 10 de la man~ana se puede ver perfectamente a gente caminando por la calle con una cerveza en la mano, de preferencia Guiness. La primera vez que la vi de cerca, tuve una deja vu, tan conocida y tan desconocida a la vez.

Nunca me gustaron las cervezas. El gusto amargo que tienen no es para nada de mi agrado. Menos Guiness. Pero tengo que admitir que esta cerveza es seductora. El color, la textura, la capa de mouse en la superficie, me tienta probarla cada vez que la vea... el tema es que despues del primer trago, el fuerte gusto a amargo me sacude fertemente, el escalofrio en la boca me despierta de mi enamoramiento, y me quiero matar con toda una copa llena de Guiness delante mio.

Asi estoy constantemente entre la tentacion y el arrepentimiento. Como cada vez que me enamoro. Es inevitable. Siempre digo que tengo que dejar de meterme como una avestruz dentro de la arena, pero nunca puedo resistir la tentacion. Y asi, una y otra vez me encuentro frente a una amargura de Guiness, y nose que hacer con todo el vaso lleno. Tirarla, es una pena, tomarmela es un sufrimiento, y asi hasta que se desaparezca todo el encanto de la capa superior cremosa, y pierde totalmente su encanto. Finalmente, al desague.

Y aca estoy, frente a mi Guiness gratis despues del tour de la fabrica de Guiness, tratando de encontrar la forma de como deshacerme de esta maldita sabor a amargura!!!!!!

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